La respuesta natural de un organismo al peligro es la inflamación, que es un proceso fisiológico. Sin embargo, cuando la inflamación no es una reacción rápida y persiste en el tiempo, entre otros muchos efectos, favorece el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, el Alzheimer y el envejecimiento.

La alimentación tiene un impacto significativo en el nivel de inflamación de nuestro cuerpo. En consecuencia, el consumo de azúcar y grasas saturadas, así como muchos alimentos ultraprocesados y de alto contenido energético, se considera proinflamatoria.

Alimentos proinflamatorios 

Azúcar

Los azúcares alimentarios estimulan la inflamación, lo que favorece la aparición de enfermedades.

Un consumo elevado de fructosa se asocia a factores de riesgo de enfermedades cardíacas como la inflamación endotelial (el revestimiento de los vasos sanguíneos), la obesidad, la diabetes, el hígado graso, el cáncer y la enfermedad renal crónica.

Gluten

Los procesos inflamatorios del cuerpo se desequilibran tras el consumo de esta proteína, lo que repercute en el funcionamiento del sistema nervioso. El gluten hace que el cuerpo se inflame en exceso, lo que puede provocar problemas articulares, hinchazón y molestias, especialmente en las manos y las rodillas. Los brazos y las piernas también pueden experimentar hormigueo y entumecimiento debido a esta intolerancia.

Lácteos

En la gran mayoría de los pacientes con enfermedades crónicas, la lactosa y muchas proteínas de la leche, en particular la de vaca, son sustancias que estimulan la inflamación.

Otros contaminantes identificados en la leche son los pesticidas, los bifenilos policlorados (PCB) y las dioxinas. Estos contaminantes son importantes fuentes de toxinas alimentarias. Todas estas toxinas se suman, promueven la inflamación y tienen un impacto en varios sistemas, incluyendo el inmunológico, el reproductivo y el neurológico central. Además, los PCB y las dioxinas están relacionados con el aumento de la prevalencia de las enfermedades crónicas y el cáncer.